jueves, 20 de octubre de 2016

Los Sub25 descubren el mundo

Dylan grita “Play it fuckin loud!”

Me gustan los Poesía Sub25. Siempre me gustaron y, a pesar de las distancias un poco marcadas ahora, en verdad no lo estamos tanto. Ni en pretensión estética ni ética. Sin embargo hay diferencias. Diferencias que se notan de sobremanera. Creo que la principal es que son muchísimo más agitadores virtuales y tiene mayor exposición virtual que esta revista, o en verdad cualquier revista o colectivo virtual. No me desagrada, todo lo contrario: lo hacen perfectamente bien, puesto que no es solo difusión de lo que existe sino que crean contenido lo que es más difícil de encontrar en nuestros días. No me refiero a contenido académico (porque esas webs hay) sino a reseñas, críticas, presentaciones, talleres, etcétera, y lo difunden muy bien. Además en sus integrantes hay inteligencia, sensibilidad y cierta conciencia plena de sus capacidades. Aunque a veces disimulen su exposición con juegos de lenguaje y memes tontos (en verdad, en esa ambigüedad de visible/no visible, seriedad/juego, compromiso/fiesta, etcétera, se esconde mucha de la nueva ¿nueva? forma de ser inteligente-culto en las redes virtuales en estos días), lo que hay en verdad son las ganas de sacudir el gallinero y tienen varios post para probarlo. Por más que muchos renieguen de esos, de sus poses alt lit, de su coqueteo virtual, son los únicos que realmente tienen algo que decir. Quiero decir, además, déjenme ser claros: lo dicen. Su desparpajo y soltura lo celebro. En el Perú, donde todos andamos con el rabo entre las piernas, con ese temor estúpido a decir lo que realmente uno piensa, a decirlo a media voz o a escondidas, este grupito de "locos bajitos", como los llama el poeta Fernández, son lo mejor. Hasta aquí, todo bien.

De las similitudes con esta revista, Mutantres, hay muchísimo. No seré pretencioso en atribuirme algo más de lo que es (temo que Roberto me odie otra vez), pero basta decir que con Roberto organicé La Antisemana de la Literatura 2015 o que todos sus integrantes del comité editorial publicaron en Mutantres en números pasados. Hay coincidencias más interesantes, y debatibles, por cierto, pero esas dos te pueden dar una idea general de lo que estoy hablando. (Ah, por cierto, el ampli Marshall, otrora símbolo de nuestras presentaciones, lo tienen los Sub25 y todavía no retorna al cubil mutantre.)

Pero de lo que se trata este texto es más bien comentar la última controvertida publicación de Sub25 puesto que siento que es básicamente un perro que se muerde la cola, un cojo que tropieza con su bastón, un ciego que vuelve sobre sus pasos. Pasaré a comentar. Puesto que como dice Rimbaud, seré ocioso y brutal, aquí voy.

Quiero comenzar como comienzan los Sub25 a escribir sus post. Tal vez sea solo Roberto que escriba así, pero igual es casi un sello característico. Comienzan a hablar de alguna banda indie, luego mezclan el texto con memes graciosos (otros no tanto), incluyen vídeos de bandas o parodias y subtitulan el texto con frases que no saben donde van. Todo parece divertido, sugerente y casual, pero en verdad está bien pensado. Es parte de su estética. También incluyen algún rankin de radio Doble9 o de la revista Rollin Stone. Bueno, algo así. Todo esto, quiero dejar constancia, lo encuentro creativo y divertido, me gusta. No quiero apropiarme de todo, así que solo comenzaré con su clásica apertura musical.

Comenzaré con Bob Dylan, ya que está tan de moda criticarlo o ningunearlo, o alabarlo grandiosamente. Ambas situaciones me resultan feas puesto que los pontificadores como los ninguneadores apestan. Me repele el que, apelando a su "cultura", resuelve sentenciosamente endiosarlo, o el que sin conocerlo, lo reduce a su hipismo o folk singer. En fin, para esto están precisamente las redes, para pavonearse. Lo importante creo será leer entrelíneas. Bueno, como decía, comenzaré, como comienzan los Sub25, con Dylan. Y será algo genérico, puedo equivocarme en datos precisos pero la idea está y no es errada. Bob Dylan en el colegio, un pulpín, formó una banda de rock, súper ruidosa, que el director del colegio donde tocaban les apagó el micrófono. Era la música que se hacía o que se comenzaba a hacer en esos días. Cuando era de suponer que Dylan seguiría ese camino rockero, decidió cojer su guitarra y tocar como Woody Guthrie, viejas canciones de folk del sur gringo, viajar con su guitarra y aprehender (con h) toda esa vieja escuela de canción popular. Graba tres o cuatro discos. Se gana la fama, lo idolatran. Giras por el mundo. Cuando decide grabar su siguiente disco, todos esperan que siga con el folkie de denuncia social, enchufa las guitarras, agranda los amplis y graba el 61 Highway Revisted. "Traitor", le dicen en el Newport. Dylan le dice "I don't believe you" y continúa. Graba el Blonde o blonde. Oro puro. Así comienza su etapa eléctrica maravillosa que continuaría con unos discos más que lo consagran. Y cuando ya tiene sentada su carrera como folkie y rockero, y la gente le pide más, graba el John Westley Hardin que es un disco country, y así continúa mutatis mutandis. E incluso, cuando ya le aceptaban cualquier disco, cualquier cosa, decide dejar de grabar. Silencio. Lo que quiero decir es que Dylan siempre estuvo más allá de lo que la gente esperaba de él. Cuando algo le gustaba, le cansaba al segundo y buscaba más allá. Lo dice de Kerouac, de los Beatniks, incluso de los Beatles e incluso de la prensa norteamericana. ¿Es eso la vanguardia?

Otro ejemplo. Sun Records. El famoso sello discográfico con el que prácticamente se inició mucho del rock que conocemos como tal. Lo que digo es polémico, pero tampoco deja de ser cierto. Sun Records fichó a genios como Elvis Presley, Johnny Cash, BB King, y pero grabó a miles más en las que a todos les prometió (y todos se lo creyeron) ser los nuevos dioses del rocanrol. Aparte de su afinado instinto musical, era un capo negociante. Fue el primero en instalar un moderno estudio de grabación en el garage de su casa y sus servicios incluían hasta asesoría en corte de cabello o la ropa que debías usar o las respuestas que debías dar en las entrevistas. De muchos modos, Sam Phillips fue un genio también aunque no creo prácticamente nada. Igual tiene su espacio en el firmamento del rock. ¿Así se construye la vanguardia?

Cuando en su post, los Sub25 dicen que no saben lo que es la vanguardia o ya no tienen idea de lo que es, recordé que hace poco leí el prólogo de Chueca sobre poesía peruana de la vanguardia. Ahí se pone en cuestión justamente ese término que, usado en las primeras décadas del siglo pasado, parecía tener mayor sentido. ¿Y ahora, hoy? La respuesta la encontré en Mirko Lauer donde hablando del surrealismo, una posible corriente vanguardista, la descarta, pues el legítimo vanguardista mira su contemporaneidad, su coyuntura, su contingencia, su tecnología. Por eso dice que el futurismo sí; el surrealismo no. Por eso creo que es posible hablar del vanguardismo, sin pecar de pedantería, en el discurso de Sub25 porque esta asume su contemporaneidad (la internet, las redes sociales, la virtualidad, la ampliación y limitaciones de esta) en su discurso y son la extensión casi de su cerebro y la asimilación de su cultura.

Aplaudo su honestidad, pero descreo de su optimismo. Su torpeza es afiebrada como su impulso y su entusiasmo. Creo que es producto de ciertos vacíos, hoyos, de lecturas de nuestra tradición poética. Y es que la internet te da con un mano y te la quita con mil.

Pues yo creo que el mal que aqueja a Sub25 (y "mal" es una forma de llamarlo, no quiero parecer sentencioso ni autoridad de cenáculo) es justamente lo que se quejan pues ellos mismos lo padecen. Ahora mismo parecen haberse dado cuenta, creo que es un poco tarde pues han venido siendo adalides justamente de eso que critican. Y no son precisamente novatos pues tienen algunos añitos y hasta aniversarios celebran. Pero finalmente nunca es tarde. Más vale tarde que nunca. De algún modo, celebro su post pero acuso su miopía pasada.

Y para terminar, y siguiendo con Dylan, frente a las críticas Dylan no respondió con críticas sino con discos cada vez más y más grandiosos, aceptando que lo único que da el paso más allá de lo consabido por tirios y troyanos siempre es la fresca belleza de la creación.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Convocatoria Mutantres_8

Pensaba que las bases era un exceso innecesario (casi todas dicen lo mismo) pero en vista de que muchos me han solicitado. Aquí van.


Bases de la convocatoria para participar en Mutantres 8

1. Pueden participar todos. Cualquier nacionalidad, condición social, sexo o como biopolíticamente te definas.
1.1 Obviamente no todos publican en la revista. Hacemos una selección de lo que nos llega a la bandeja de entrada.
1.2 Por motivos obvios, sólo publicamos en español. Pero puedes enviarnos en otro idioma (inglés o francés) porque uno de nuestros editores es bicéfalo (piensa en inglés y escribe en español, y viceversa) y puede traducirte.
1.3 Es posible que este número incluyamos un poema en quechua. Si escribes en runa simi también eres bienvenido.
1.4. Que el texto sea inédito. No seas pícaro, no nos hagas trampa; si te descubrimos, te haremos bullying.

2. Puede participar cualquier género literario.
2.1 No tenemos preferencia por ningún género en particular pero tenemos preferencia por lo mutante. Entiéndase como hibridación.
2.2 Si no tiene idea de lo que es la literatura mutante; nosotros tampoco. Puede guglear y seguro encontrará información más certera.
2.3 Aceptamos también los géneros más formalitos pero no garantizamos su publicación.
2.4 Usualmente somos irrespetuosos, con una excepción: el lenguaje. Cuida tu lenguaje, respeta las normas ortográficas.

3. Puedes enviar con la extensión que quieras.
3.1 Por motivos obvios no vamos a publicarte una novela o un cuento de veinte páginas. Sé sensato y envía de acorde a nuestro formato.
3.2 Si no tienes idea del formato de la revista, te recomiendo revisar las publicaciones previas de la revista. Si no tienes la revista puedes mirar su formato digital en
http://issuu.com/kevincastro1/docs/mutantres_3
3.3 Puedes enviarnos varios textos, de distinto orden, formato, extensión y género. Nosotros escogeremos lo que nos guste.

3. Puedes enviar tu texto al correo de la revista: tresmutan3@gmail.com
3.1 En el correo, adjúntanos un Word (o varios) con tus textos a participar.
3.2 Adjunta tus datos personales básicos. De ser seleccionado te enviaremos un correo pidiéndote más datos para la sección correspondiente a colaboradores.
3.3 Cuando envíes tu correo con la participación, te llegaré un correo de confirmación. Luego de eso, no insistas con respuestas (eso te resta puntos).

4. Puedes participar enviando tu texto todo setiembre.
4.1 La convocatoria finaliza el viernes 30 de setiembre.
4.2 La revista sale en octubre.
4.3. La presentación de la revista será justo después de que salga de imprenta. Estás invitado a asistir a la presentación junto a la honorable y barroquísima mesa de honor a leer tus textos.

5. Si no entiendes alguno de los puntos antes mencionados o crees que falta mencionar algo: Escríbenos aquí y te respondemos y si, pudor aconseja, prefieres hacerlo en privado puedes hacerlo al correo antes mencionado.

convocatoria mutantres_8


jueves, 14 de enero de 2016

Convocatoria Mutantres_7

Pensaba que las bases era un exceso innecesario (casi todas dicen lo mismo) pero en vista de que muchos me han solicitado. Aquí van.


Bases de la convocatoria para participar en Mutantres 7

1. Pueden participar todos. Cualquier nacionalidad, condición social, sexo o como biopolíticamente te definas.
1.1 Obviamente no todos publican en la revista. Hacemos una selección de lo que nos llega a la bandeja de entrada.
1.2 Por motivos obvios, sólo publicamos en español. Pero puedes enviarnos en otro idioma (inglés o francés) porque uno de nuestros editores es bicéfalo (piensa en inglés y escribe en español, y viceversa) y puede traducirte.
1.3 Es posible que este número incluyamos un poema en quechua. Si escribes en runa simi también eres bienvenido.
1.4. Que el texto sea inédito. No seas pícaro, no nos hagas trampa; si te descubrimos, te haremos bullying.

2. Puede participar cualquier género literario.
2.1 No tenemos preferencia por ningún género en particular pero tenemos preferencia por lo mutante. Entiéndase como hibridación.
2.2 Si no tiene idea de lo que es la literatura mutante; nosotros tampoco. Puede guglear y seguro encontrará información más certera.
2.3 Aceptamos también los géneros más formalitos pero no garantizamos su publicación.
2.4 Usualmente somos irrespetuosos, con una excepción: el lenguaje. Cuida tu lenguaje, respeta las normas ortográficas.

3. Puedes enviar con la extensión que quieras.
3.1 Por motivos obvios no vamos a publicarte una novela o un cuento de veinte páginas. Sé sensato y envía de acorde a nuestro formato.
3.2 Si no tienes idea del formato de la revista, te recomiendo revisar las publicaciones previas de la revista. Si no tienes la revista puedes mirar su formato digital en
http://issuu.com/kevincastro1/docs/mutantres_3
3.3 Puedes enviarnos varios textos, de distinto orden, formato, extensión y género. Nosotros escogeremos lo que nos guste.

3. Puedes enviar tu texto al correo de la revista: tresmutan3@gmail.com
3.1 En el correo, adjúntanos un Word (o varios) con tus textos a participar.
3.2 Adjunta tus datos personales básicos. De ser seleccionado te enviaremos un correo pidiéndote más datos para la sección correspondiente a colaboradores.
3.3 Cuando envíes tu correo con la participación, te llegaré un correo de confirmación. Luego de eso, no insistas con respuestas (eso te resta puntos).

4. Puedes participar enviando tu texto todo enero.
4.1 La convocatoria finaliza el viernes 14 de febrero.
4.2 La revista sale a mediados de marzo.
4.3. La presentación de la revista será justo después de que salga de imprenta. Estás invitado a asistir a la presentación junto a la honorable y barroquísima mesa de honor a leer tus textos.

5. Si no entiendes alguno de los puntos antes mencionados o crees que falta mencionar algo: Escríbenos aquí y te respondemos y si, pudor aconseja, prefieres hacerlo en privado puedes hacerlo al correo antes mencionado.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Entrevista_6: Roberto Valdivia


Roberto Valdivia es editor de la revista Poesía Sub25 y ha publicado recientemente MP3 (Gigante, 2015). Pero además Roberto es un curioso y acucioso seguidor de la poesía joven, o reciente, que se publica en libros y en formato virtual. Pero más aun, Roberto es un difusor de esa poesía, él es mi amigo y siempre me comenta de escritores que yo jamás he escuchado pero que él, más joven que yo, pasa conectado las 24 horas a la internet hurgando entre las redes sociales para encontrar un nuevo joven poeta. Roberto es un “millenian”, es de esa generación que está plenamente integrado a la virtualidad, casi una extensión de su manera de expresarse, sentir, comunicar. Pero principalmente Roberto es un poeta con una sensibilidad particular que, a pesar de la contaminación virtual, sabe diferenciar y buscar la aguja en el pajar. Como no le hace ascos a la virtualidad y tecnología, es capaz de percibir, involucrarse y tener una lectura despreocupada y desprejuiciada de esa poética que habita entre ceros y unos; pero que además es todo lo contrario: un vocero del like y dislike.

Sin embargo, Roberto también es un desbocado, un tierno atrevido, que se ha lanzado en una cruzada contra la poesía reciente para desbaratarla, acusarla y finalmente someterla al juicio del dislike. O será que, precisamente, por esa despersonalización y enmascaramiento que permite la virtualidad, se atreve a lanzar sus arengas subversivas contra todo lo que no le gusta. Se quiere tirar abajo a las editoriales ladronas que cobran carísimo (Roberto es el pontífice del PDF), se quiere tirar abajo a Paracaídas, Lustra y a otras más, a los críticos que no hurgan en las redes sino ven solo lo publicado en físico, y así no escatima esfuerzos para lanzar sus dardos. Ese atrevimiento es a veces casi un manifiesto. No hay prudencia ni reflexión en sus arengas. No tendría que haberlo tampoco, estamos hablando de like/dislike. Así, cualquiera, con el atrevimiento, permisividad y difusión que tienen las redes sociales, podría hacerlo. La diferencia es que Roberto escribe bien, con soltura y atrevimiento, conecta imágenes ultracontemporáneas que divierten y en el mejor de los casos te dejan pensando en qué es lo que quiso decir realmente. Creo que detrás de todo se esconde (sino es el primero en el Perú), una nueva lógica, una nueva forma de enfrentar la crítica. Puede parecernos superflua (lo es), puede parecernos banal (lo es), puede parecer incluso contradictoria (tal vez por eso es bella), pero existe, está, y, nos guste o no, será el germen de lo que vendrá. Miles y millones de textos lanzados a la telaraña del internet con ánimo de emoticon subversivo.

Pero no es pose. En verdad Roberto es así. Lo cree verdaderamente, es honesto, y eso tiene un valor fundamental. No es un cobarde, y creo que está dispuesto a discutir con cualquiera su visión de la poesía contemporánea. En un futuro cercano, sé que nos retaremos a duelo de espadas y Roberto vencerá porque tendrá el sable láser con algoritmos, y yo me dejaré vencer porque tengo la fe en la resurrección de este planeta muerto.

Por suerte, y esto lo vinculo con el maravilloso azar poético, Roberto es un poeta nada cursi, con nervio, que evita lugares comunes, lee, es joven y entusiasta, conoce (y busca) su tradición, y eso lo salva y lo pone a años luz de muchos que son usuarios también del internet. Internet le ha dado el atrevimiento, no la ingenuidad. Su libro MP3 es un paso, un motor, que se mueve entre sus gustos más evidentes: la internet, el rock, el cine, el culto a la subcultura, los zombies y un descreimiento a casi todo lo que está ajeno a un yo sensible y tierno.




En días pasados, reunidos en casa, y casi ad portas de engrapar nuestras respectivas revistas, y gracias a la invitación de otro amigo, decidimos hacer una entrevista para un radio virtual que nunca vio la luz. Y como creo que Roberto es alguien a quien vale la pena leer y escuchar, transcribí casi completa la entrevista que aquí más abajo copio, y me despido con una carita feliz.

—Roberto, ¿qué te llevó a publicar por primera vez?

—Creo que ha sido un golpe de suerte el haber editado con Gigante. Ellos tienen un montón de libros publicados, principalmente de Argentina, a alguna gente de la Alt Lit mexicana, y de la nada vieron unos poemas míos en la red, y me pidieron si quería publicar algo con ellos. Y bueno, es algo que no esperé me pudiera pasar, hace un año me parecía difícil que sucediera esto.

—¿Es una editorial Alt Lit?

—No sé, solo he leído tres libros de su colección. Mi libro no es Alt Lit. Y mucha gente cree que Poesía Sub25 es Alt Lit, pero se equivocan. Y otra idea equivocada, sugerida por el título de la revista, es que solo publicamos a menores de 25, pero no es así. Hemos publicado a mucho que tienen más de esa edad.

—Bueno, yo, Roberto, contigo tengo diferencias respecto a la Alt Lit, no me gusta mucho, o tal vez sea un prejuicio, no lo sé. Pero más que categorías o rótulos, importa que sea una buena ¿no?

—Claro, que sea contundente. Yo conocí la Alt Lit hace bastante tiempo y de casualidad, hace como 6 años, en una página web donde leí un poema de Tao Lin y me gustó.

—¿Qué características tiene la Alt Lit?

—Creo que hay unos puntos en cuando dicen que la Alt Lit es hablar sobre la tecnología, el iPhone, es usar jergas de internet, lo cual es cierto y está en la Alt Lit, y es normal que así sea porque todos los movimientos ha cogido términos de su tiempo, de su escena. Pero lo que yo creo, o rescato, de la Alt Lit es su planteamiento tan veloz que recuerda un poco a Apollinaire en el tratamiento de imágenes que parecen hipervínculos, que de la nada te lleva a otro lado. Y que la linealidad del texto que se rompe. Y aunque no sea nuevo, lo confesional en la Alt Lit me gusta bastante, el sentido íntimo de decir la cosas desde tu lugar pero que son universales.

—Pero eso ya estaba en la poesía ¿no?

—Sí, y de hecho ya todo está.

—Una cosa que me jode un poco de la Alt Lit es que hay un "yoísmo" muy grande, como de un ego demasiado grande, y también hay poemas de la Alt Lit que son un poco "emo", un poco llorones pero siempre desde un yo un poco egoísta ¿no?

—Justo hace unos días estuve revisando Estos 13, la antología setentera de Oviedo, y veo que lo mismo que le dicen a la Alt Lit se lo dijeron a Hora Zero hace cuarenta años: que son ombliguistas, que están siempre pensando en ellos, que sueltan números telefónicos, nombres de empresas, algo que también la Alt Lit lo hace. Pero, bueno, creo que va más allá de eso, y no toda la Alt Lit me gusta. Por ejemplo, hay libros de poesía de Tao Lin que me parecen malos, demasiado complacientes, pero Noah Cicero me parece que está rompiendo límites, o como Jesús Alberto Carmona de México, o Kevin Castro cuando publique Norcorea.

—Y tu libro no es Alt Lit.

—Sí, no es Alt Lit. De hecho es un revival de poesía del 70.

—Y tiene muchas referencias a música vieja ¿no? Está Bowie, pero también Strokes, y luego Bob Dylan. Tiene muchas referencias a la música. Cuéntanos un poco de tu libro.

—Creo que el primer poema que escribí fue “Héroes”, inclusive se podría decir del libro que son reescrituras de canciones. La primera reescritura fue de Heroes de David Bowie de hace ya dos años, y luego lo dejé. Pero luego me propuse terminarlo e intenté hacer una ópera rock. La primera parte son poemas más juveniles, de los problemas habituales de los jóvenes pero también sobre estar vivo, vivir; y la segunda parte, traté sobre lo que pasa al rockero y al poeta, que quiere ser contundente y escandalizar a la sociedad y no lograrlo. Al rockero porque está domesticado y al poeta porque ya no se le escucha.

—La relación entre el rockero y el poeta no es nueva. Pero en tu libro tal vez la relación sea distinta. En principio, has organizado tu libro como un playlist, como pequeños segmentos de lista de canciones. ¿Cómo relacionas esto?

—Creo que Julian Casablancas es un gran poeta. El epígrafe en mi libro es de él.

Mi libro no es una ruptura a nada. Es una continuidad. Creo que es un poemario correcto, que no tiene muchos riesgos, es como un buen disco. Como Motorama o Interpol que está mirando hacia atrás ¿no?

Creo que la gente joven de ahora solo descarga música en mp3, tal vez esa sea otra relación con mi libro. Solo he comprado un solo disco en mi vida. Y tal vez sea lo mismo con el libro, tenerlo en físico es solo un fetiche.

—De hecho tú, Roberto, que escribe y editas textos con tu revista, privilegias el uso de la virtualidad, haces uso de toda la información que se cruza en las redes, es tu bandera. Quitarse esa idea de propiedad exclusiva, de copyright, sino creer en el libre tráfico de información, de intercambio de textos, de música, es así ¿verdad?

—La existencia del internet y que la juventud esté tanto tiempo ahí, cambia, o va a cambiar, el juego de hacer poesía. Ya sea en Perú, en Argentina o en Tailandia, o en cualquier lugar. Hoy día, por ejemplo, está la valla para publicar un libro en físico, de tener 4 mil soles, de tener argolla. Creo que ahora se le puede sacar la vuelta a eso con el internet. Ahora haces tu PDF y pueden leerte un montón de gente. Y también va a cambiar el trabajo del editor, del crítico, del lector, porque va a haber una cantidad mucho mayor de poetas jóvenes, mayor información, y va tener que saber escoger, discriminar.

Y creo que ya un nuevo editor no lee todo un poemario para escoger, sino solo un extracto, una parte. El single, como en la música, el poema suelto, y eso ya no te gasta tanto tiempo. Y de hecho hasta se podría armar una especie de selección, un greatest hits, de solo singles de poesía.

—¿No estamos frivolizando demasiado la poesía?

—Pero eso no importa. Importa el contenido. Puedes mandar miles de PDFs de Tao Lin como miles de Lucrecio. Al final se impone lo bueno.

Yo creo que se esté poniendo la poesía en internet es solo un primer paso. El siguiente paso sería ver las posibilidades estéticas de una poesía más electrónica, con el uso de un software... Por ejemplo, hay una literatura que vendría a ser muy hermana del Alt Lit sin tener su tono, su sensibilidad, que es la literatura electrónica, que fueron novelistas de fines de los años 80, que hacían novelas con hipervínculos, que se avanza de un capítulo a otro haciendo clic en una palabra. Esa, por ejemplo, es una posibilidad que supera a lo que está haciendo la Alt Lit en relación a la tecnología.

Yo planeo un poema en ese sentido. Que un poema tenga links y referencias a otros temas, a artículos, ensayos, música y demás.

—¿Y existe un filtro en la internet para tanta información que hay?

—Sí lo hay. Por ejemplo, Luna Miguel, o Héctor Hernández Montecinos que ha publicado su antología Halo que son poetas que han publicado en su mayoría en la internet, o en México está Martín Rangel, así hay un montón de faros.

—A ti te importa mucho la poesía joven ¿no?

—Sí, y además me parece que las opiniones sobre esta nueva poesía están muy parcializadas ¿no? Críticos como Yrigoyen o como Ágreda, parece que para ellos solo la poesía estuviere en Paracaídas o solo en los libros que ponen en las librerías. Creo que ignoran mucho lo que se está haciendo en la internet y lo que se hace en provincias como la editorial Dragostea o Cinosargo que son cosas que tiene mucha calidad.

—Y en el Perú, ¿quién sería el filtro?, ¿tú?

—Puede ser, he intentado hacer con Sub25 un poco esto. Un mapeo. La literatura no se puede poner en sacos. Y sí pues, en el Perú no hay faros guía. Se supone que sería los poetas de los dosmiles, pero su límite es el libro en físico y unas cuantas editoriales, y creo que se quedan muy cortos. Y creo que son editoriales aburridas, acartonadas.

martes, 27 de enero de 2015

Convocatoria Mutantres_6

Pensaba que las bases era un exceso innecesario (casi todas dicen lo mismo) pero en vista de que muchos me han solicitado. Aquí van.

Bases de la convocatoria para participar en Mutantres 6

1. Pueden participar todos. Cualquier nacionalidad, condición social, sexo o como biopolíticamente te definas.
1.1 Obviamente no todos publican en la revista. Hacemos una selección de lo que nos llega a la bandeja de entrada.
1.2 Por motivos obvios, sólo publicamos en español. Pero puedes enviarnos en otro idioma (inglés o francés) porque uno de nuestros editores es bicéfalo (piensa en inglés y escribe en español, y viceversa) y puede traducirte.
1.3 Es posible que este número incluyamos un poema en quechua. Si escribes en runa simi también eres bienvenido.
1.4. Que el texto sea inédito. No seas pícaro, no nos hagas trampa; si te descubrimos, te haremos bullying.

2. Puede participar cualquier género literario.
2.1 No tenemos preferencia por ningún género en particular pero tenemos preferencia por lo mutante. Entiéndase como hibridación.
2.2 Si no tiene idea de lo que es la literatura mutante; nosotros tampoco. Puede guglear y seguro encontrará información más certera.
2.3 Aceptamos también los géneros más formalitos pero no garantizamos su publicación.
2.4 Usualmente somos irrespetuosos, con una excepción: el lenguaje. Cuida tu lenguaje, respeta las normas ortográficas.

3. Puedes enviar con la extensión que quieras.
3.1 Por motivos obvios no vamos a publicarte una novela o un cuento de veinte páginas. Sé sensato y envía de acorde a nuestro formato.
3.2 Si no tienes idea del formato de la revista, te recomiendo revisar las publicaciones previas de la revista. Si no tienes la revista puedes mirar su formato digital en
http://issuu.com/kevincastro1/docs/mutantres_3
3.3 Puedes enviarnos varios textos, de distinto orden, formato, extensión y género. Nosotros escogeremos lo que nos guste.

3. Puedes enviar tu texto al correo de la revista: tresmutan3@gmail.com
3.1 En el correo, adjúntanos un Word (o varios) con tus textos a participar.
3.2 Adjunta tus datos personales básicos. De ser seleccionado te enviaremos un correo pidiéndote más datos para la sección correspondiente a colaboradores.
3.3 Cuando envíes tu correo con la participación, te llegaré un correo de confirmación. Luego de eso, no insistas con respuestas (eso te resta puntos).

4. Puedes participar enviando tu texto todo enero.
4.1 La convocatoria finaliza el viernes 13 de febrero.
4.2 La revista sale a mediados de marzo.
4.3. La presentación de la revista será justo después de que salga de imprenta. Estás invitado a asistir a la presentación junto a la honorable y barroquísima mesa de honor a leer tus textos.

5. Si no entiendes alguno de los puntos antes mencionados o crees que falta mencionar algo: Escríbenos aquí y te respondemos y si, pudor aconseja, prefieres hacerlo en privado puedes hacerlo al correo antes mencionado.

lunes, 24 de marzo de 2014

Cusco

Cusco, tienes hambre, carajo.
Y tus poetas y pintores y pintoras y músicos de rock parecen gritar: I love the way we are. Incas no more, please, incas no more.
En francés. O mejor en israelí.
“I am a revolutionaire artist ―but these cusqueian cholos are too far away to understand my work”, diciendo hacen videoartes y halagan y lamen, lamen, lamen, lamen, lamen, lamen, lamen, lamen. Porque nos hemos olvidado, o nos han enseñado a olvidar, que hablaríamos todos quechua, si es que al “primer mundo” no se le hubiera dado la gana de hacernos una broma (un chascarrillo) en la que estúpidamente ―día a día― caemos. Como cuando cae una gotera infinita sobre un bloque de concreto ensangrentado.
Pero, Cusco, quién dice que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón.
Yo toco sus cuerpos cuando sostengo el aire o salto en un pie o doy una vuelta con los abrazos abiertos.
Yo toco sus cuerpos porque amo. El alma galopa, baila. Las costillas son tambores. La espalda es un tambor.
Y amo tanto, carajo, que podría encender esta noche entera. Pero amo tanto, que no quiero espantar a los letrados –que son monos, que seguro explicarían el fenómeno de mi amor luminoso a través de ecuaciones.
Porque, Cusco, nos hemos olvidado, o nos han enseñado a olvidar, que el mundo se entiende de otras maneras. Nos han pintado en la boca con brasas “supersticiones”, “creencias”, “brujerías”.  Nos han enseñado a sentir vergüenza de nosotros mismos.
Imitamos mal.
Imitamos mal.
Y todo lo vendemos.
Cusco.
¡Que me envuelvan las fibras de luz! ¡Que se me acerquen mujeres de rubí! ¡Que se me acerquen los ojos de Rimbaud navegando en lágrimas!
¡Oh, que mi quilla estalle!
Oh, que nos hundamos en el mar de Máncora.
Pero que salgamos con el pecho sacudido.
Y estemos dispuestos a abrazarnos desnudos.
Cusco, tú más que nadie nos pides el gran abrazo universal.
                Quiero curar.
                Quiero curar.
                Quiero curar.
                Quiero curar.
Y aunque todos nos griten: ¡Indios de mierda! ¡Cholos conchadesusmadres! ¡Serranos apestosos! Y aunque todos nos deseen la muerte, que es su muerte
Quién dice que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón.       
                Un atentado de amor
                Un atentado de amor
                Un atentado de amor
                Un atentado de amor
                Un atentado de amor
                Un atentado de amor
                Un atentado de amor
                Un atentado de amor
                Un atentado de amor
                Un atentado de amor

viernes, 18 de octubre de 2013

CONVOCATORIA MUTANTRES_5

Pensaba que las bases era un exceso innecesario (casi todas dicen lo mismo) pero en vista de que muchos me han solicitado. Aquí van.

Bases de la convocatoria para participar en Mutantres 5.

1. Pueden participar todos. Cualquier nacionalidad, condición social, sexo o como biopolíticamente te definas.
1.1 Obviamente no todos publican en la revista. Hacemos una selección de lo que nos llega a la bandeja de entrada.
1.2 Por motivos obvios, sólo publicamos en español. Pero puedes enviarnos en otro idioma (inglés o francés) porque uno de nuestros editores es bicéfalo (piensa en inglés y escribe en español, y viceversa) y puede traducirte.
1.3 Es posible que este número incluyamos un poema en quechua. Si escribes en runa simi también eres bienvenido.
1.4. Que el texto sea inédito. No seas pícaro, no nos hagas trampa; si te descubrimos, te haremos bullying.

2. Puede participar cualquier género literario.
2.1 No tenemos preferencia por ningún género en particular pero tenemos preferencia por lo mutante. Entiéndase como hibridación.
2.2 Si no tiene idea de lo que es la literatura mutante; nosotros tampoco. Puede guglear y seguro encontrará información más certera.
2.3 Aceptamos también los géneros más formalitos pero no garantizamos su publicación.
2.4 Usualmente somos irrespetuosos, con una excepción: el lenguaje. Cuida tu lenguaje, respeta las normas ortográficas.

3. Puedes enviar con la extensión que quieras.
3.1 Por motivos obvios no vamos a publicarte una novela o un cuento de veinte páginas. Sé sensato y envía de acorde a nuestro formato.
3.2 Si no tienes idea del formato de la revista, te recomiendo revisar las publicaciones previas de la revista. Si no tienes la revista puedes mirar su formato digital en
http://issuu.com/kevincastro1/docs/mutantres_3
3.3 Puedes enviarnos varios textos, de distinto orden, formato, extensión y género. Nosotros escogeremos lo que nos guste.

3. Puedes enviar tu texto al correo de la revista: tresmutan3@gmail.com
3.1 En el correo, adjúntanos un Word (o varios) con tus textos a participar.
3.2 Adjunta tus datos personales básicos. De ser seleccionado te enviaremos un correo pidiéndote más datos para la sección correspondiente a colaboradores.
3.3 Cuando envíes tu correo con la participación, te llegaré un correo de confirmación. Luego de eso, no insistas con respuestas (eso te resta puntos).

4. Puedes participar enviando tu texto todo mayo.
4.1 La convocatoria finaliza el 31 de octubre.
4.2 La revista sale a mediados de noviembre.
4.3. La presentación de la revista será justo después de que salga de imprenta. Estás invitado a asistir a la presentación junto a la honorable y barroquísima mesa de honor a leer tus textos.

5. Si no entiendes alguno de los puntos antes mencionados o crees que falta mencionar algo: Escríbenos aquí y te respondemos y si, pudor aconseja, prefieres hacerlo en privado puedes hacerlo al correo antes mencionado.

lunes, 14 de octubre de 2013

Animalito rockero

Una tarde lluviosa, por un amigo en común, conocí a Gerardo Grande. Poeta lúdico y vital. Aunque siempre el licor es un lubricante social, hicimos amistad rápidamente. Me invitó a presentar la revista Mutantres, previa a la presentación de su libro Animalito rockero seguido por Ana Mata (UANL, 2013) en una casa muy linda y decorada en el centro del DF, donde asistió mucha gente y, sobre todo, las chicas más guapas de la ciudad. Gerardo es lo más parecido a un poeta rockstar, aunque esta frase pueda sonar maniquea. A mi querido Gerardo, le debo muchas cosas que nunca le pagaré, el conocimiento de las ruinas de Teotihuacán, litros de tequila y un sinfín de noches recorriendo la ciudad bajo su inquieto corazón. Ya vendrán las noches de revancha, querido. Me traje algunos libros suyos para amigos, aquí en Lima, también en común. Jorge Bracamonte ha escrito una reseña a modo de evocación de este joven poeta mexicano.


Gerardo Grande, Animal Punk


Los niños perdidos
Pequeños bastardos delirando políticas sanitarias para el amor 
Incendiaron las enciclopedias para no vagar por siempre en la nostalgia de la historia
Procuraron la ceguera entre ellos antes de la llegada embustera del progreso
Kreit Vargas

Recuerdo que hace algunos meses por medio de un amigo (quien no dejaba de insistirme) terminé asistiendo al taller de poesía de Marco Martos, taller dictado en la Universidad San Marcos. Mi presencia en el mencionado taller no hizo más que confirmar mis especulaciones sobre el mismo: él taller era un concilio de poetas reaccionarios y aletargados que me hizo recordar a la escena de los Detectives salvajes en la que los jóvenes leían sus poemas y Álamo se los criticaba hasta que este se cansaba y relegaba su labor a otro, así y así hasta lograr un circulo aburridísimo y abrumador.

No conozco a Gerardo, nunca lo he visto, pero por obvias razones: él vive al norte y yo al sur del Pacífico, sin embargo, en estos tiempos de globalización, no es necesario estrechar las manos con alguien para establecer un vínculo de amistad y fraternidad, las redes sociales a veces logran romper con las fronteras mentales establecidas por los tontos estados y hermanarnos con nuestros pares a distancias enormes, compartiendo poemas y experiencias virtualmente.

Hay poetas que nos producen un gran bostezo y hay poetas que nos vuelan la cabeza, Gerardo es de estos últimos, sus poemas acompañados casi siempre de una performance, le dan a sus versos la misma vitalidad con la que fueron escritos. La poesía de Gerardo Grande es como una buena canción de rock que casi siempre nos coloca en un estado de éxtasis superlativo, nos golpea en la cara y siempre nos está recordando que la poesía es una forma de vida llevada a límite como Rimbaud o como Inverso, aunque muchas veces esta vida termine mal, no importa, no hay miedo o nos lo hemos tragado, sólo ganas de arrojarnos al péndulo de la vida y tambalear hasta caer y regresar más furiosos y vivos que nunca. Cuando uno es joven y despierto a la vida no hay frenos, sólo ganas de avanzar.

Aquel día en el Taller de Martos me deprimió mucho ver a tantos jóvenes (y me refiero a jóvenes de edad) muertos. Párvulos como yo o como el mismo Gerardo, escuchando a un anciano que lo único bueno que alcanzó a decir aquella noche fue: “Me he dado cuenta que los jóvenes, en un principio, buscan la poesía como medio de vida y de socialización, buscan formar vínculos fraternos a través de ella” y después volvió a decirle a los muchachos que leyeran sus poemas y volvió a tratar de corregirlos como Pound hiciera con Elliot, como acortándoles la vida y ellos tan adormecidos en las palabras del “POETA” canónico
, solo se limitaban asentir.

“Yo creía que quería ser poeta, pero en el fondo quería ser poema” nos dice Jaime Gil de Biedma en un discurso escrito hace muchos años, esta breve frase encajaría perfectamente en Gerardo Grande: vivir la poesía, no limitarla solamente al mezquino papel, sino llevarla a la praxis, aunque a veces nos esperen miles de abismos y la ciudad devore nuestros corazones, aunque a veces arriesguemos todo en esa utopía, pero vivir y escribir sin detenernos, aunque tengamos que pasar ebrios y drogados por sobre los poetas de terno e impasibilidad torpe, aunque se nos vaya la vida en cada palabra y movimiento.

¿Quién dijo que todo está perdido? Hay que agotar hasta la última oportunidad y ya!
“El rock no ha muerto La vida no ha muerto La poesía no ha muerto aunque a veces lo parezca”.

viernes, 11 de octubre de 2013

La Antisemana de la literatura, una lectura del alumno disidente

Con un grupo de amigos estamos organizando la "Antisemana de la Literatura, una lectura del alumno disidente". Aquí el afiche del evento.


Pueden enterarse de estas actividades en su respectivo blog: antisemanaliteratura2013.blogspot.com

viernes, 4 de octubre de 2013

Entrevistas_3: Yaxkin Melchy

Yo creo que México es una ilusión, a lo mucho un espejismo. Me traje de México, el cariño y el enorme corazón de un montón de amigos. Su galopante delirio, enorme entusiasmo y fuerzas renovadas para comenzar nuevos proyectos. Me traje también el corazón desecho, el hígado resentido y las enormes ganas de volver. Me traje también una serie de entrevistas que hice a distintos jóvenes, integrantes de distintos colectivos, que se mueven en distintos puntos de la ciudad (el DF es inmenso, ¡vaya novedad!) llevando sus editoriales independientes, cartoneras, revistas, fanzines, ferias y distintos proyectos con una alegría, entusiasmo y rebeldía contagiante. No hice, ni mucho menos, entrevistas a todos pero hice algunas significativas para observar el curso de esa intensa actividad literaria. En esta primera entrega, conversamos con Yaxkin Melchy, poeta y editor de 2.0.1.3. Editorial que, dicho sea de paso, acaba de editar Splendor de Enrique Verástegui, un voluminoso libro de mil páginas que incluye lo que antes fue el proyecto Ética. Yaxkin Melchy es un entusiasta activista y seguidor de la movida literaria y editorial mexicana. Ha participado en varios recitales y realizado talleres de libro cartonero, en nuestro país y en Latinoamérica. Ha sido además incluído en importantes antologías de poesía en distintas partes del mundo. Su trabajo es arduo y desde su taller artesanal se trabajan, con mucho amor y cariño, distintos proyectos poéticos de Latinoamérica. Pueden entererarse de primera mano en su blogEn esta entrevista hablamos de generalidades sobre la actividad poética y editorial mexicana. Mi intención es mostrar las actividades y el renovado espíritu que se mueve en esa parte de mundo, Yaxkin encarna una buena parte de ese movimiento. Por supuesto que hay otros proyectos también, opuestos incluso, que en el transcurso de las entrevistas que publique aquí podrán ir dándose cuenta. Pero tengo la dicha de ser amigo de Yaxkin, por lo que esta entrevista podría parecer poco parcial pero que, al fin de cuentas, y para el interés que la guía, importa poco. (Finalmente, qué no lo es.) Así comenzamos. Por Jorge Castillo.
Yaxkin Melchy

-¿Cómo ves la poesía joven mexicana actual?
-Ya que nos enseñaron sobre todo ideas nefastas, muertas, podríamos comenzar hablando como algo que viene desde hace unos diez años a la fecha. Yo creo que desde aquí se marca una ruptura definitiva contra cierta idea de la poesía mexicana mal leída y mal enseñada. Que tiene ciertos calificativos como de solemne, poco experimental... en el fondo un género aburrido y neutro. Entonces yo veo, por lo menos ahora una experimentación imaginativa y para nada neutral, sino ya la irrupción de un performance de la escritura, de una acción en la escritura de la poesía mexicana, un ponerse en marcha, un motor a toda revolución y un poco averiado, en fin todo eso pasa por el texto pero también por el libro y por las acciones de los libros, autores y textos en la vida nacional. Entonces es una batalla que se está dando por configurar una ética más allá de la literaria, pero, he aquí lo interesante, a través de la propia poesía, pero yendo más lejos. Y eso nadie se lo esperaba, ni siquiera los académicos y poetas de la vieja guardia y vanguardia, así que ahí está todo eso en pleno auge mientras el Estado y las editoriales tratan de ver como encauzar todo esto nuevamente a una tradición.

-¿Tú crees que ahí radicaría su virtud? ¿O dónde estaría?
-Yo sí creo que esa sería su virtud. Es también una liberación de los géneros la que hace que aparezcan puntos de fuga a la propia tradición y también, de alguna manera, tiene que ver con una contaminación que sucede en el lenguaje. Una contaminación con otras tecnologías y otros temas también. Esto es la configuración de una nueva ecología textual, que necesariamente es un compromiso político también, pero no una política de arenga o panfleto vacuo sino como un modo de comunidad emergente y creo que ahí hay algo muy bello, opuesto al viejo cartel. Los nuevos Zetas, son más bien zetáceos.


-Y en esta nueva literatura joven, ¿cuál es la relación que encuentras con su tradición?
- En principio hay un rechazo, por ejemplo existe un primer rechazo a Octavio Paz, que en realidad es un rechazo al monopolio educativo, un rechazo a la lectura que se exige como bandera de lo mexicano. Después, y gracias a la difusión alterna e incluso pirata, existe una lectura creciente poetas que fueron un poco contemporáneos de Paz o incluso anteriores a él: Mario Santiago, Kin Taniya, Manuel Capetillo, Orlando Guillén, Jaime Reyes, Gerardo Déniz, Max Rojas, hay muchos. Y también se comienza a hacer un reencuentro de los poetas editores con creadores como Ulises Carrión, por ejemplo. Entonces yo creo que hay una redistribución de la tradición, que además se diversifica en algo que no es homogéneamente mexicano, sino del norte, de frontera, indígena etc…, una verdadera lectura frente a la cual los literatos mexicanos se habían quedado muy atrás y sospechosamente enrancherados en el D.F.


-Y también, no te parece, que la poesía joven actual absorbe de no necesariamente su tradición sino de muchas tradiciones. Por ejemplo, la influencia de la internet permite conocer nuevos escritores. Ahora, con estas nuevas tecnologías, es mucho más fácil acceder a nuevos autores.
-Sí, eso es cierto. Incluso en cierto momento se habló de una "sudamericanización" de la poesía mexicana. Esto tiene que ver con que se vuelve más accesible leer a autores que no son conocidos o no están editados por el Fondo de Cultura Económica, ni Conaculta, tal como Pablo de Rokha o la poesía peruana del grupo de Hora Zero. Entonces ahora es posible acceder y leer a autores peruanos, ecuatorianos, y conocerlos de parte de las editoriales independientes y oficiales de sus respectivos países. Uno aprende que lo que acá aparentemente es excesivo forma parte de un canon alternativo, que los sistemas canónicos incluso son más variados de lo que suponemos en el español visto desde México. Ya hubo como un proceso de digestión de todas esas lecturas, esos manifiestos, entonces es importante hacer este tráfico de lecturas, conocerlas como lo que son, textos de importancia para modos de vida de cuerpos y recuerdos. Esta crítica tiene que vérselas con el centralismo de la Ciudad de México. Porque, incluso, la actual escena del norte tiene otros códigos, otros recuerdos de hacer poesía. Entonces hacer lo mismo ya agotó el proyecto de “centro culto” del D.F. que intenta decir que ahí está lo cosmopolita, y la poesía que tiene chance de proyectarse o traducirse, el dream team y demás tonterías porque muchos ni siquiera pueden enorgullecerse de su habla culta chilanga, como sí lo hizo Mario Santiago, por ejemplo. Ojalá pronto veamos africanizaciones de la poesía mexicana, oceanificaciones de la poesía mexicana, para qué hacer una poesía a la mexicana que no es más que un remedo norteamericano o europeo, ¿por qué nos insensibilizamos a un México desbaratado verbalmente? Esa es una pregunta fuerte porque no se responde una sola identidad literaria, sino a algo muy particular, a lo particularísimo, que tanto es objeto de envidia y receptor de mala leche.

-De hecho, ahora los jóvenes pueden prescindir de la tradición e ir exactamente a lo que les gusta. A través de la internet, las redes sociales, etcétera. Es decir, no necesariamente tienen que leer cronológicamente la tradición para entender lo que hace en este país o en Costa Rica o en Argentina o Turkmenistán, por ejemplo.
-Sí, se toman esa licencia y suceden cosas importantes porque se han desmarcado de la tradición de la Academia militarizada que dicta de alguna manera cómo se debe escribir honorablemente, como si hubiera que quitarle diversión al mismo hecho, diversión, error, distensión, si uno lo piensa así cuáles serían los autores mexicanos que uno debería leer, cómo sustentar la autoridad en tiempos en que mejor pensamos en autores que no participan de ser gente distinguida sino inaudita. Pero tampoco se puede prescindir de todo lo que la Academia puede valorar y eso me parece importante, y eso lo favorece la internet y facilita la manera de enterarse de otras poéticas. Y de relacionarse también, porque todo ha sucedido con un contacto directo también con los propios poetas, con los poetas en los recitales, en los eventos de importancia nacional, en performances, en acciones de arte, y porque también todo esto se ha contagiado de una manera más directa a gente en pequeñas trincheras de universidad. Es curioso que pasa a la par de las relaciones virtuales y distantes, que no tendría capacidad viral si no fuera también porque se ha dado de una manera muy directa, y de contacto, y eso ha marcado porque es una actitud distinta de usar la internet desde nuestros países en crisis.


-Justamente eso de lo extra escritural, que ya no tiene que ver con el libro propiamente dicho, me he dado cuenta que en México tiene una importancia fuerte, vital. La gente sale a las calles, participa, intervienen espacios públicos, hacen performance. ¿Esto desde cuándo y cómo lo ves?
-Esto debe tener unos ocho años, así de fuerte al menos en donde yo he vivido que es el D.F., y es curioso, porque para mí todo esto comienza de manera coordinada en el 2006 que es cuando entra Calderón, el sexenio de la violencia, de la violencia desbordada que hoy continúa. Entonces, hay un rechazo a las prácticas habituales, a lo institucional. Hay una valentía generacional que es un hacerle frente al país y al pacto político preestablecido. Se trata de un rechazo al país de las instituciones, sus instituciones fuertes, incluyendo la izquierda, y una de esas instituciones es el libro. El libro impreso por el Fondo de Cultura, el Conaculta, los gobiernos estatales. Entonces esa labor está hecha por editoriales subterráneas y alternas, y de autores que salen a la calle y hacen recitales, sin pedir aval o permiso de los padrinos literarios, se trata de muchach@s que se niegan a encajar en un patrón y tienden a ser mucho más difíciles, inestables. Y eso ha sido, de alguna manera una reacción contra el país de la letra limpia. Sí, en este movimiento joven hay de todo, en el otro pareciera que ya no hay nada.



Patán Gorila 0.1 en el Museo del Chopo, DF.

-El hecho de que la gente reaccione y participe, como tú dices, en rechazo a las instituciones, al mismo libro como institución, y hayan recitales constante y masivamente, ¿esto es novedoso o siempre ha sido así?
-Yo creo que es algo que no ha sido común aquí. Al menos no ha sido muy bien visto, partir del habla mexicana delirante, alucinógena, dextro y que se enfrenta a las hablas pulcras o neutrales, y eso forma parte del reclamo a la poesía mexicana. Que ha sido deslumbrada por poetas sin mucha imaginación, para una élite del vestuario. Ahora eso se ha desmarcado, es como decir que no interesa una "poesía para poetas" porque tampoco nos interesa demasiado que sea una poesía estrictamente hablando, entonces se libera e ingresa a otros terreros, fuera de los dominios del texto como aval de cualquier cosa, y explorado otros lenguajes, otras aventuras, ése es el riesgo. Es como una negación a hacer la poesía de la generalidad, y eso al final termina alejándote de los “poetas” y acercándote a las personas chidas, peculiares, al final de cuentas, esas personas importan. Tenemos una educación que nos configura de una manera cerrada, que nos dice esto es "poesía", esto es "literario", antes que pensar por la poesía misma, dónde está la poesía que no es literatura, todo eso está ahí en las emociones, la rabia o las ideas más raras y ahí se crea una empatía distinta. Fíjate, la banda que viene, en lo inmediato, ya tiene una nueva configuración de lectura, ya son diferentes lectores, y esto, de alguna manera, se está adelantando pero va a pasar, se está creando una nueva manera de leer. Yo quiero que la poesía participe de ese nuevo modo de lectura, más intrigante.


-¿Lo prefigura?
-Creo que ya lo está prefigurando, y yo creo que eso es el cambio importante que va a suceder, esa transición, me gustaría que para ellos nosotros fuéramos los raros.


-¿Y la gente tiene una preferencia por las perfomances e intervenciones?, ¿se ha dado de una manera natural? Me parece que tiene como mucha importancia aquí.
-Sí, yo creo que sí. Y es en reacción también a un medio ambiente muy árido que casi no existía para contextualizar el lenguaje poético. Pero tampoco creo que sea para siempre, está cumpliendo una canalización importante de tanta rabia y tristeza, y yo creo que ese mismo performance se va tener que ir reelaborando y quizá encontrar nuevas vías de comunicación para no quedarse, otra vez, en una "nueva tradición" o un “nicho de mercado”.


-En antaño, el poeta era poeta, y el editor editor, y tú combinas ambas cosas. Tú trabajas tus propios textos y también editas a otros y tienes movimiento editorial, ¿cómo ves esto, la relación poeta editor?

-Yo creo que tiene que ver, primero, con que hoy es más sencillo acceder a ciertos medios para editar tu propio libro, técnicamente. Y también tiene que ver con eso que decíamos anteriormente, el de salirse de los medios institucionales del libro, del libro oficial, y regresar como a una labor artesanal, formatos como el fanzine y el libro cartonero se llevan porque ante todo son actitudes de publicar. Eso es también una respuesta al medio. La mayoría de autores radicales, arriesgados, terminan siendo autoeditores de sí mismo. Yo creo en encontrar el medio de hacer las cosas por mí mismo. Para mí, en México y quizá en cualquier parte, es correr ese riesgo de publicar libros tan extensos, y visualmente cargados, de poesía, casi como imprimir un archivo de vida, y sin embargo esas escrituras ya están... Entonces, ahí tienes, de alguna manera, que se puede encontrar el modo de publicar, y no es cuestión de números o tirajes (un libro único ya es un libro existente). Es la oportunidad, también, de demostrar actitudes del libro como objeto, un intermedio entre lo medieval, lo artesanal y la digitalización, porque esas escrituras no deben quedar ocultas. Yo creo que todo esto ha nacido de una serie de oportunidades que se fueron combinado.

-De oportunidades negadas.
-Sí, oportunidades/necesidades porque nosotros tuvimos que buscar otro camino ante ese escepticismo de los editores que tienen esa idea de que el poeta va "pasito a pasito" y que tiene textos "exactos" a la edad física, méritos, favores incluso, y, en realidad, no: ya hay un desborde de escrituras e información que está transcurriendo y que tiene todo el derecho de existir, los Mario Santiago, los Verástegui, los Guamán Poma del s. XXI. Tienen necesidad de existir.

-Cuéntanos sobre tu editorial.
-La editorial se llama 2.0.1.3. Pero en realidad comenzó en el 2012 y nació en el 2010. (Risas) Nació así porque fue como una manera para prepararse para lo que vendría, el final de los tiempos. (Risas) Tenemos tres años funcionando como editorial. Hemos editado como siete libros, en las ediciones más artesanales, y otros siete, como de manera más fanzinera o como plaquettes. No nos interesa evolucionar para convertirnos en una editorial independiente hipster, nos interesa involucionar para que esto se convierta en un microorganismo de elaboración, experimentación y belleza.


-¿Cómo hace un poeta para publicar en tu editorial?, ¿ellos te buscan?, ¿tú los buscas?
-Sí, los hemos buscado, forma parte de esa necesidad. Y también queremos que esto sea distinto a sus demás publicaciones, porque cada libro es una particularidad y darle esas particularidades al libro. Tenemos un diálogo con un autor para saber qué o cómo imaginan el libro y la lectura, y que, de alguna manera sea algo más orgánico ese proceso. Ha habido un par de libros, que han salido por la convocatoria en internet; no es la mayoría, eso sí. Creo que ha sido productivo comunicarnos por e-mail pero más ha funcionado la parte directa, del contacto frente a frente con el autor y, en el fondo, no es complicado porque hay mucho movimiento de escritores jóvenes y no es muy difícil encontrarlos si uno busca.


-Ahora, es cierto que la internet favorece la difusión masiva de textos, ¿cómo haces tú para filtrar toda esa cantidad? Porque imagino que no todo es publicable.
-Yo creo que es la experiencia, la honestidad de sentir un poema es el ojo avizor en esto. También la editorial tiene como el interés agregado a las propuestas que nos parezcan anómalas, híbridas, o mutantes, como quieras llamarlas. Y ya luego las cosas se van simplificando.

Presentación del libro Splendor de Enrique Verástegui

-Ahora has editado a Enrique Verástegui, ¿cómo nació esto?
-El libro de Enrique salió porque yo viajé al Perú hace tres años. Antes, en el 2008, lo conocí y le edité una plaquette. A mí me fascinó bastante y conocerlo en persona fue todo un acontecimiento. Él mismo me lo propuso cuando le conté sobre la editorial y que editábamos plaquettes, cosas así, muy modestas, entonces seleccioné parte de Leonardo, y publicamos una plaquette con la Red de los Poetas Salvajes. Luego, en el 2010, nos volvimos a ver y le mostré los trabajos que hacíamos, ya con libros de 2.0.1.2. y le prendió la idea, él pues me ofreció esa oportunidad, fue un regalo, de publicar su proyecto completo que se llamaba Ética y que después, poco a poco, terminó llamándose Splendor. Yo creo que ha sido muy bonita experiencia, porque ha sido una comunicación continua de tres años, de estar constantemente en esto. El libro original estaba desperdigado en fotocopias, y ha sido un trabajo minucioso de transcripción y edición. Y el propio Enrique ha estado revisando, siguiendo la pista y eso ha facilitado las cosas. Ha sido un regalo para las mentes más lúcidas.


-La edición del libro de Verástegui que yo he tenido oportunidad de revisar, no le envidia nada a una editorial oficial, grande, con gran presupuesto, que no es tu caso ¿verdad? Esta edición está muy bien hecha, muy bonita. ¿Cómo has conseguido hacerla?
-Splendor es una coedición, este libro lo hemos trabajado cinco proyectos: 2.0.1.3. Editorial, Grafógrafo, Kodama Cartonera, Literal y La Ratona Cartonera. Lo más bacán es que hemos trabajado cinco pequeñas editoriales distintas y haciendo un libro así. Lo que nos junta es el mismo interés que todos compartimos por lo monumental de la obra verastiguiana, y también esa manera de ver la poesía así, que puede excederse, expandirse, más que solo ser un libro: es un mundo el que está ahí. Yo creo que es muy hermoso porque somos cinco editoriales que tenemos esa misma intuición de la poesía, aunque cada una ha hecho su propio recorrido nos hemos contagiado mutuamente de lecturas. Nos conocemos y somos amigos, este libro refleja ese camino recorrido y esa amistad de pequeña comunidad que sí podemos mantener viva, más allá de los intereses económicos que están fijados en la supervivencia.

-Para todo esto, ¿recibes apoyo del Estado o algún organismo público?
-Como creador, he recibido la beca del FONCA en una ocasión, y ahora también para organizar un encuentro interdisciplinario que se llamará Los Lenguajes Alienígenas. Subterráneo 2014, esto se da después de tres festivales (2008, 2010, 2012) que hicimos con ayuda de los amigos y la fraternidad artística únicamente.

-En México sucede un fenómeno único comparado con toda Latinoamérica, y es el apoyo económico que brinda el Estado a proyectos artísticos, culturales, así como becas, ¿qué opinas de esto?
-Con el dinero de una beca o inversión, ahora podemos invitarle todas las caguamas que guste a un poeta joven, y patrocinarle su derecho a la fiesta. Este es un punto me comentaba Jocelyn Pantoja, escritora y gestora cultural, y que estoy muy de acuerdo. Recordemos que la fiesta para alguien que empieza en cualquier actividad más o menos social, es un lugar en que se forman alianzas, amores, ideas, afectos. La pobreza genera exclusión en este sentido de convivir y pasarla bien y con calidad en lo que te metes. Con ese dinero también puedes patrocinar una edición artesanal, una plaquette y que conozca el país, lo bonito y lo sórdido, que haya algo que genere un para qué de la escritura. En fin, me parece que esto lo digo porque sé que es el dinero entregado por una sociedad y que el Estado “invierte”, pero hay que darle la vuelta, no se trata de que el Estado invierta para sí mismo, osea en que sólo le sirve a un montón de burócratas de la cultura, generar falsos creadores amparados en la institución, este es el dinero de una sociedad para generar comunidad, y siendo así se trata de lo que tú haces con tu beca, tu premio o tu parranda patrocinada.

-¿Cuál es la relación con otros grupos o colectivos editoriales independientes? ¿Hay relación con otros en otras partes del país?
-Hay mucha relación, estamos en redes sociales, dándole la batalla las ferias del libro que cada vez intentan convertir esto es un caro mercado, hipster y evolucionado, por eso también asistimos a eventos más o menos subterráneos, a las irrupciones, y el performance de la vida diaria, en los viajes y en la naturaleza llana, y ahí donde no había espacios culturales surgen propuestas de llevar algo de la poesía porque sí. Coatzacoalcos, San Cristóbal de las Casas, Las Choapas, Navachiste, y muchos lugares por México y Guatemala


-México tiene fama de ser conservador en muchos aspectos, ¿hay todavía algunos grupos, diríamos, conservadores o tradicionalistas en México?, ¿cuál es su relación con ellos, hay broncas?
-Es una mala y aburrida fama, que tiene que ver con cotas de poder que se dilatan para seguir inculcando babosadas a las nuevas generaciones de escritores; ante todo uno, el miedo a lo excesivo, a lo indeterminado, al errar en la escritura, eso que se llama obra y es inabarcable por el libro, y por ello esta idea de purezas forzadas para solapar la mediocridad y el miedo; la idea del libro “oficial” para solapar el exceso de vida y de materia; y la idea del “mundillo” para solapar la necesaria circulación de la poesía misma que se da de mano en mano, de lectura en lectura, pantalla, papel, y en los recuerdos.


-Por último, Yaxkin, ¿qué le espera a la poesía mexicana?
-Que se libere de los que quieran ser los nuevos “poetas mexicanos”, estos que representan la tranza, y la mediocridad, la burocracia mental que busca la prescriptiva en los círculos de poesía y de las transvanguardias. Porque frente a eso la poesía mexicana está bien, demasiado bien, es un exceso literal que no estaba previsto ni por la academia ni por los mercadólogos del best seller, y aún no saben bien como domarla o si deben empezar a remojar las barbas por sus narradores. La poesía mexicana está muy bien, y le espera seguir ese camino a lo largo de México y de sus lenguajes y modos, pero ya haciendo un lenguaje visto desde más allá de la literatura, y desde más allá del sujeto literario, la poesía ahora, para lo que mejor sirve, es ponerse a investigar géneros de existencia: Qué nos puede decir la escritura poética de la ciencia, el arte, el universo, la política, todo eso es hacer el mundo. A la poesía mexicana le espera reeducarse.